CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sembró la duda sobre el futuro de su gabinete durante su conferencia de prensa matutina. La mandataria evitó confirmar si Ariadna Montiel Reyes, actual titular de la Secretaría de Bienestar, dejará su cargo para asumir la dirigencia nacional del partido Morena, generando una ola de especulaciones.
«Será ella quien lo informe»: Sheinbaum cede la palabra
Cuestionada directamente sobre este posible enroque político, la jefa del Ejecutivo federal respondió con un evasivo «tiempo al tiempo». Dejó claro que no será ella quien anuncie el movimiento, sino que la responsabilidad recaerá exclusivamente en la propia Ariadna Montiel. Esta postura transfiere toda la presión a la funcionaria.
Con esta declaración, la presidenta evita adelantar vísperas sobre un cambio que sería de alto impacto. La dirigencia de Morena es una posición clave para el futuro del proyecto político del partido, mientras que la Secretaría de Bienestar gestiona los programas sociales más emblemáticos del gobierno, lo que hace de cualquier cambio un asunto de máxima relevancia.
Silencio total sobre un posible reemplazo
La incertidumbre creció cuando los periodistas preguntaron a Sheinbaum si ya tenía considerado un perfil para sustituir a Montiel en la estratégica secretaría. Fiel a su postura inicial, la presidenta se negó a dar nombres o pistas, manteniendo un hermetismo total sobre la posible sucesión en una de las carteras más visibles de su administración.
Este silencio deliberado alimenta el debate sobre los equilibrios de poder dentro del equipo de gobierno y del partido. La decisión de no adelantar un posible sucesor sugiere que el escenario aún no está completamente definido o que se busca manejar el proceso con la mayor discreción posible para evitar disputas internas.
Por el momento, el futuro de Ariadna Montiel se encuentra en una encrucijada entre el servicio público y la dirigencia partidista. La atención de la clase política y de la opinión pública se mantiene fija en la secretaria, a la espera de que en los próximos días aclare su camino y ponga fin al misterio que hoy rodea tanto al gabinete presidencial como al liderazgo del partido en el poder.


