WASHINGTON.- Una alerta se enciende en el Pentágono. El conflicto de Estados Unidos contra Irán ha provocado una drástica disminución en sus reservas mundiales de municiones, con un costo que ya asciende a miles de millones de dólares, según una revelación del diario The New York Times.
Un Gasto Millonario en Misiles y Bombas
El informe del prestigioso medio estadounidense detalla que Washington ha utilizado una cantidad de armamento que pone en jaque sus propias reservas. Se han disparado aproximadamente mil 100 proyectiles de largo alcance, una cifra peligrosamente cercana al total que le queda en sus arsenales.
A esto se suma el uso de más de mil misiles Tomahawk, lo que equivale a diez veces la cantidad que el ejército compra en todo un año. Este consumo acelerado ha generado una presión sin precedentes sobre la capacidad de reabastecimiento de las fuerzas armadas estadounidenses.
Inventarios de Misiles Patriot en Mínimos Históricos
La situación es particularmente crítica en el caso de los costosos misiles Patriot. El Departamento de Defensa ha empleado más de mil 200 de estos proyectiles, cuyo valor individual supera los 4 millones de dólares, una cifra que evidencia la magnitud de la inversión bélica.
De acuerdo con cálculos del Departamento de Guerra y funcionarios del Congreso citados por el diario, esta masiva utilización ha dejado los inventarios de este sistema de defensa clave en niveles preocupantemente bajos, comprometiendo su disponibilidad para otros posibles escenarios.
Movilización Urgente de Armamento Global
Esta considerable merma en el arsenal ha obligado al Pentágono a ejecutar una compleja movilización logística a escala global. Para poder sostener las operaciones militares en Medio Oriente, ha sido necesario enviar de urgencia bombas, misiles y otro equipo vital desde sus bases estratégicas en continentes como Asia y Europa.
Esta reubicación de recursos demuestra la enorme presión que el conflicto ejerce sobre toda la cadena de suministro militar de Estados Unidos, forzando decisiones logísticas de alto riesgo para mantener la capacidad operativa en la zona de conflicto.
Por el momento, el informe subraya la tensión sin precedentes que el conflicto ha impuesto sobre la maquinaria militar de Estados Unidos. La situación deja sus reservas de municiones clave en una posición vulnerable, lo que podría forzar una revisión urgente de su estrategia de defensa y su capacidad de respuesta en otros frentes a nivel mundial.


