CULIACÁN.- Una trágica estadística sacude a Sinaloa: 44 policías han sido asesinados durante la actual administración del gobernador Rubén Rocha Moya, según datos de la organización Causa en Común. Esta cifra, registrada desde finales de 2021, supera con creces los promedios de años anteriores y pone en evidencia el crítico riesgo que enfrentan los agentes de seguridad en la región.
Una comparativa alarmante
El informe de Causa en Común detalla que los 44 homicidios dolosos contra agentes ocurrieron entre el 1 de noviembre de 2021 y mediados de 2024. Este dato contrasta fuertemente con administraciones pasadas, donde la tasa de ataques, aunque presente, no alcanzaba los picos actuales. La situación posiciona a Sinaloa como uno de los focos rojos a nivel nacional en cuanto a violencia contra cuerpos policiales.
El modus operandi: vulnerables y sin uniforme
Un patrón recurrente en esta ola de violencia es que la mayoría de los ataques se perpetran cuando los oficiales se encuentran fuera de servicio. Son sorprendidos en sus hogares, al realizar compras o mientras viajan en sus vehículos particulares. Esta táctica del crimen organizado busca sembrar el terror y demuestra la vulnerabilidad de los agentes más allá de su horario laboral.
Golpe a la moral y a las corporaciones
Cada agente caído no solo representa una tragedia familiar, sino también un duro golpe para la moral de las corporaciones policiacas. La constante amenaza genera un ambiente de tensión y miedo entre los uniformados, lo que puede afectar el desempeño de sus labores y la capacidad de reclutamiento de nuevos elementos para las fuerzas de seguridad del estado.
Autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública han reiterado su compromiso para esclarecer cada uno de los crímenes y reforzar los protocolos de protección. Sin embargo, la realidad en las calles sigue siendo un desafío mayúsculo, y la exigencia de justicia por parte de familiares y la sociedad civil crece con cada nuevo ataque reportado en la entidad.


