Líderes políticos y militares paquistaníes intensificaron sus gestiones internacionales este domingo para reanudar el diálogo directo, luego de que el gobierno estadounidense suspendiera el viaje de sus enviados a la región.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, regresó a Islamabad tras una breve estancia en Omán para continuar las consultas con mediadores paquistaníes, quienes actúan como intermediarios debido a la negativa de Teherán de entablar contacto directo con Washington. El núcleo de las tensiones actuales se centra en el control del Estrecho de Ormuz, donde Irán ha restringido el tránsito marítimo y Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes. El objetivo de la mediación es reducir las profundas diferencias respecto al levantamiento del bloqueo económico y la propuesta iraní de implementar peajes a buques petroleros en la zona.
A pesar de que un acuerdo permanente sigue siendo esquivo, se mantiene una tregua indefinida que ha detenido la mayor parte de las hostilidades iniciadas en febrero pasado tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Analistas políticos en Pakistán señalan que, aunque la diplomacia avanza de forma indirecta y con lentitud, la vigencia del alto el fuego es un indicador positivo de que ambas partes buscan una salida al conflicto. Simultáneamente, las gestiones se extienden a otros actores regionales como Qatar y Arabia Saudí, mientras Irán busca consolidar apoyos en Omán para sus mecanismos de control marítimo.
El conflicto ha tenido un impacto severo en la región, con un saldo que supera las 3,300 muertes en Irán y más de 2,400 en Líbano, además de bajas militares de Israel, Estados Unidos y cascos azules de la ONU. Por otro lado, la tregua paralela entre Israel y el grupo Hezbollah fue extendida por tres semanas, aunque este último se mantiene al margen de los esfuerzos diplomáticos liderados por Washington. La comunidad internacional observa con cautela estos movimientos, dado que la estabilidad de la economía global depende en gran medida del flujo de crudo por las vías marítimas en disputa.
Se espera que las conversaciones continúen bajo la coordinación de Islamabad, mientras el enviado iraní prosigue su gira diplomática hacia Moscú para buscar nuevos puntos de consenso.


