El gobierno canadiense anunció el próximo envío de una iniciativa legal al Parlamento con el objetivo de restringir el acceso de los menores de edad a las plataformas digitales, argumentando motivos de seguridad nacional y salud pública.
El proyecto de ley, denominado oficialmente Ley de Seguridad Digital, contempla el diseño y la ejecución de una normativa de carácter federal que impedirá el uso de estos canales a quienes no cumplan con el criterio de edad mínima establecido. El ministro de Identidad y Cultura de ese país, Marc Miller, calificó la reforma como una prioridad urgente para la administración actual tras advertir una correlación directa entre los entornos virtuales sin regulación y diversos casos de afectación grave a la integridad de los jóvenes. La propuesta legislativa prevé la creación de un organismo regulador facultado para sancionar a las corporaciones tecnológicas que no demuestren la viabilidad de sus mecanismos de verificación de identidad.
La estructura técnica de la ley obligará además a las empresas dueñas de aplicaciones de mensajería, chatbots de inteligencia artificial y redes de contenido a transparentar sus bitácoras de detección de riesgos. Esta medida responde de forma directa a los antecedentes de violencia registrados el pasado mes de febrero en la provincia de Columbia Británica, donde se constató que los sistemas predictivos de software no alertaron oportunamente a los cuerpos policiales sobre conductas de riesgo. Por su parte, el Ministerio de Justicia desestimó los cuestionamientos de agrupaciones civiles que acusan una posible vulneración al derecho de libre expresión, asegurando que los lineamientos institucionales respetarán las garantías individuales de la ciudadanía.
El debate en el Poder Legislativo se desarrollará bajo un escenario de amplia aceptación popular, en el que diversos estudios de opinión revelan que más del 75% de la población civil respalda la implementación de un veto total para este sector demográfico. De consolidarse la aprobación del dictamen en las cámaras, la nación norteamericana se sumará a la tendencia global de restricciones digitales iniciada formalmente por el gobierno de Australia a finales del año pasado. Otras naciones del continente europeo, tales como España, Francia y el Reino Unido, mantienen actualmente análisis jurídicos similares para legislar en torno al impacto y la adicción a los entornos digitales en la infancia.


