CIUDAD DE MÉXICO.- Una cuenta regresiva crítica ha comenzado para millones de mexicanos. A pocos días de que venza el plazo oficial, más de 114 millones de líneas de telefonía móvil aún no han sido registradas en el Padrón Nacional de Usuarios, enfrentando el riesgo inminente de suspensión del servicio a partir del próximo 30 de junio.
¿Por qué es obligatorio el registro?
Esta medida, impulsada por las autoridades federales, busca crear una base de datos para combatir delitos como la extorsión y el secuestro, que frecuentemente se cometen utilizando teléfonos móviles. El objetivo es vincular cada línea activa en el país con la identidad de una persona física, dificultando el anonimato en actividades ilícitas.
La polémica por los datos biométricos
El proceso ha generado una fuerte polémica, ya que para completar el registro, los usuarios deben entregar no solo datos personales, sino también datos biométricos como huellas dactilares o el iris del ojo. Organizaciones civiles y expertos han alertado sobre los graves riesgos a la privacidad y la posibilidad de que esta información sensible sea vulnerada o mal utilizada.
Un universo de usuarios en riesgo
La cifra es alarmante: los 114 millones de líneas sin registrar representan un porcentaje masivo del total de usuarios en México. Una suspensión a esta escala podría generar un caos en las comunicaciones, afectando no solo llamadas y mensajes, sino también el acceso a servicios bancarios, aplicaciones de transporte y la vida digital de millones de personas que dependen de su celular.
Con el tiempo agotándose, la presión aumenta tanto para los ciudadanos como para las compañías telefónicas. Las autoridades insisten en que no habrá prórroga, por lo que el 30 de junio se perfila como una fecha crítica que podría cambiar drásticamente el panorama de la telefonía móvil en todo el país si los usuarios no completan el trámite a tiempo.


