CIUDAD DE MÉXICO.- El gobierno federal ha realizado nuevos ajustes a los estímulos fiscales para los combustibles, generando un escenario mixto para los conductores del país. Mientras la gasolina Magna recibirá un mayor apoyo para contener su precio, el diésel sufrirá un recorte en su subsidio, y la gasolina Premium continuará sin ningún tipo de ayuda.
Un respiro para la gasolina Magna
Los automovilistas que utilizan gasolina regular, la más consumida en México, verán un incremento en el estímulo fiscal. Esta medida busca aliviar la presión sobre el bolsillo de millones de familias y trabajadores que dependen de este combustible para sus traslados diarios, ayudando a mantener su precio más estable en las estaciones de servicio.
Crítico recorte al diésel
En contraste, el diésel, fundamental para el transporte de mercancías y pasajeros, enfrentará una reducción en su subsidio. Esta decisión genera preocupación en el sector transportista, ya que un aumento en el costo de este combustible podría impactar directamente en los precios de productos y servicios a nivel nacional, afectando la cadena de suministro.
Acuerdo para contener el precio
A pesar de la disminución del apoyo, las autoridades federales y el sector gasolinero han pactado redoblar esfuerzos conjuntos. El objetivo principal de este acuerdo es mantener el precio del diésel por debajo de la barrera de los 28 pesos por litro, buscando así mitigar el impacto negativo del recorte en la economía.
Por su parte, la gasolina Premium se mantiene sin cambios en su política fiscal, lo que significa que los consumidores de este combustible seguirán pagando el monto completo del impuesto correspondiente. Los conductores deberán estar atentos a los tableros de precios en los próximos días para observar el efecto real de estas nuevas disposiciones gubernamentales.


