CIUDAD DE MÉXICO.- Alerta en el sector industrial mexicano. El empleo en la industria maquiladora registró una preocupante caída del 2.6% a tasa anual durante febrero, de acuerdo con los datos más recientes publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este nuevo retroceso agrava una tendencia negativa que ya se extiende por más de dos años.
Más de dos años en números rojos
La situación es crítica. Con el dato de febrero, el personal ocupado en los establecimientos de la industria manufacturera y maquiladora de exportación suma ya 26 meses ininterrumpidos de caídas en su comparativo anual. Esta racha negativa constante representa un duro golpe para uno de los motores económicos más importantes del país, fundamental para las exportaciones y la creación de miles de puestos de trabajo.
La robotización avanza, el empleo retrocede
Especialistas y analistas del sector coinciden en que no hay una sola causa para este declive, sino una confluencia de factores. Uno de los más determinantes es el imparable avance de la automatización y la robotización en las líneas de producción. Las empresas invierten cada vez más en tecnología para optimizar sus procesos, lo que inevitablemente desplaza a la mano de obra humana en tareas que antes eran fundamentales.
Costos y aranceles: La tormenta perfecta
Además de la tecnología, el entorno económico global y las políticas internas juegan un papel crucial. La imposición de aranceles en el comercio internacional ha complicado las operaciones de exportación para muchas empresas. A esto se le suma el incremento sostenido de los costos laborales en México, un factor que, si bien beneficia a los trabajadores, también resta competitividad a las maquiladoras frente a las de otros países.
La persistencia de esta tendencia a la baja en el empleo maquilador genera un clima de incertidumbre para miles de familias que dependen de este sector. Las autoridades económicas y los líderes industriales se mantienen atentos a los próximos informes del Inegi, buscando señales de una posible recuperación o la necesidad de implementar nuevas estrategias para frenar esta sangría de empleos que afecta directamente al corazón manufacturero de México.


