El guardameta argentino del Real Zaragoza fue sancionado por el Comité de Disciplina tras propinar un golpe al capitán del Huesca durante un encuentro de la Segunda División española.
El Comité de Disciplina de la Federación Española de Futbol (RFEF) impuso una suspensión de 13 encuentros a Esteban Andrada, exjugador de Rayados de Monterrey, tras los incidentes ocurridos en la jornada 37 de LaLiga Hypermotion. La sanción se divide en un partido por la doble amonestación que derivó en su expulsión y 12 partidos adicionales por la agresión posterior contra el defensa Jorge Pulido. El organismo rector decidió aplicar el grado máximo del Código Disciplinario debido a la violencia de la acción y la falta de arrepentimiento mostrada por el jugador durante el altercado en los minutos finales del derbi aragonés.
Los hechos se suscitaron en el tiempo de compensación, cuando Andrada reaccionó a su tarjeta roja buscando al capitán del Huesca para golpearlo en el rostro, lo que desencadenó una pelea generalizada entre ambos planteles. El acta arbitral y la resolución del comité destacaron que la actitud confrontativa del portero persistió a pesar de la intervención de sus compañeros, resultando en lesiones visibles para el jugador rival. El caos generado en el terreno de juego requirió la entrada de las Fuerzas de Seguridad para restablecer el orden, un factor que el jurado consideró agravante por el daño a la imagen del deporte.
El Real Zaragoza no presentó alegaciones ante la apertura del expediente, por lo que la sanción entrará en vigor de manera inmediata, dejando al equipo sin su portero titular para el cierre de la temporada y el inicio de la siguiente. La resolución enfatiza que la fuerza excesiva utilizada y la trascendencia pública del evento otorgan un nivel de responsabilidad superior al futbolista involucrado. Con este fallo, Andrada enfrenta una de las suspensiones más severas registradas en el futbol español reciente, marcando un precedente sobre la conducta de los jugadores profesionales en situaciones de conflicto.
La directiva del club maño analiza actualmente la situación contractual del guardameta, mientras el cuerpo técnico deberá ajustar su alineación para afrontar los compromisos restantes del calendario de liga sin su principal referente en la portería.


