CIUDAD DE MÉXICO.- André Jardine, director técnico del Club América, lanzó un contundente mensaje para frenar la euforia tras la victoria de su equipo sobre los Pumas. En la conferencia de prensa posterior al Clásico Capitalino de la Jornada 17, el estratega brasileño fue claro al señalar que, a pesar del triunfo, el equipo no ha ganado nada todavía y el camino al título apenas comienza.
Victoria clave en territorio rival
Las Águilas se impusieron con un marcador de 2-1 a los universitarios en un vibrante encuentro disputado en un Estadio Olímpico Universitario a reventar. Este resultado no solo les otorgó el orgullo en uno de los clásicos más pasionales del país, sino que también aseguró matemáticamente el liderato general de la competencia. Con esto, América entrará a la Liguilla como el máximo favorito al título.
«No somos campeones de nada»
Pese al ambiente festivo, Jardine fue tajante al afirmar que «no existe el campeón de la Jornada 17», una frase que busca mantener los pies en la tierra. Insistió en que la verdadera prueba está por venir en la fase de eliminación directa. «Ganar un clásico es importante por la confianza, pero nuestro objetivo es otro, es el campeonato. No podemos confundirnos», declaró el técnico, pidiendo mesura a la afición y concentración total a sus jugadores para evitar cualquier exceso de confianza.
Pumas, con el camino cuesta arriba
Para el conjunto del Pedregal, la derrota en casa representa un golpe anímico y deportivo muy duro. El equipo dirigido por Gustavo Lema no solo perdió ante su acérrimo rival, sino que ahora se ve obligado a buscar su boleto a la fase final a través del Play-In. Este formato de repechaje representa un escenario de alta presión y eliminación directa, un camino mucho más complicado donde no existe margen de error para un club que aspiraba a la clasificación directa.
Con la fase regular oficialmente terminada, el Club América ya se prepara para encarar los Cuartos de Final, esperando conocer a su rival y con la enorme presión de refrendar su condición de superlíder. Las palabras de su entrenador marcan la pauta para la institución: la celebración por la victoria en el clásico ha terminado y la concentración está puesta al cien por ciento en la búsqueda del anhelado bicampeonato, el único trofeo que realmente importa.


