CIUDAD DE MÉXICO.- La cúpula del Partido Acción Nacional (PAN) ha desatado una ofensiva política de alto calibre contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Esta semana, sus dirigentes y legisladores presentaron formalmente en la Cámara de Diputados una solicitud de juicio político para buscar su destitución inmediata.
Buscan su Destitución e Inhabilitación
El documento entregado en el Congreso no solo pide que Rocha Moya sea separado de su cargo, sino que también busca su inhabilitación para ocupar cualquier otro puesto público en el futuro. Esta acción representa una escalada crítica en la confrontación entre el partido de oposición y el gobierno estatal, encabezado por Morena. La medida ha generado una fuerte tensión en el ambiente político nacional, abriendo un nuevo frente de batalla.
La Amenaza de Desaparición de Poderes
Pero la estrategia del PAN no termina ahí. Los líderes del partido anunciaron que su siguiente paso será aún más drástico: solicitarán formalmente ante la Comisión Permanente la desaparición de poderes en Sinaloa. Esta petición, que planean presentar este mismo miércoles, es una herramienta constitucional extrema que, de ser aprobada, disolvería los tres poderes del estado, argumentando una supuesta crisis de gobernabilidad. Es una de las acciones más severas que se pueden tomar contra una entidad federativa.
El Congreso, Campo de Batalla
Con la solicitud ya en la mesa, la Cámara de Diputados se convierte en el epicentro de esta controversia. El proceso para un juicio político es complejo y requiere de mayorías calificadas, por lo que el PAN deberá buscar alianzas para que su iniciativa avance. Sus bancadas se preparan para un intenso debate legislativo, argumentando que la situación en el estado gobernado por Rocha Moya justifica estas medidas extraordinarias. El futuro político de Sinaloa está ahora en juego.
Por ahora, la solicitud de juicio político ha sido recibida y está a la espera de ser turnada a las comisiones correspondientes para su análisis. La atención se centra también en la sesión de la Comisión Permanente, donde la propuesta de desaparición de poderes promete encender aún más el debate y mantener la presión al máximo sobre la administración de Rubén Rocha Moya.


