GUADALAJARA.- En un acto que mezcla el dolor con la exigencia, familiares de personas desaparecidas, en conjunto con la Asamblea Popular de Jalisco, se manifestaron en las calles de la capital tapatía. La protesta, de carácter «antimundialista», busca visibilizar la grave crisis de desapariciones que azota al estado y demandar justicia inmediata.
Un Clamor que No Cesa
Con fotografías de sus seres queridos en mano y la voz quebrada por la impotencia, los manifestantes marcharon para recordar que detrás de las frías cifras hay historias, sueños truncados y familias rotas. Su principal demanda es clara y contundente: que las autoridades agilicen las investigaciones y pongan fin a la impunidad que rodea estos crímenes que han dejado una profunda herida en la sociedad jalisciense.
Crítica al Mundial: «No Hay Nada que Celebrar»
La protesta fue enmarcada como un evento «antimundialista» para señalar el agudo contraste entre los preparativos para la fiesta del fútbol y la tragedia que viven miles de familias. Los colectivos cuestionan la inversión en infraestructura deportiva mientras los recursos para la búsqueda y localización de personas siguen siendo insuficientes, enviando un mensaje claro: en Jalisco no hay nada que celebrar hasta que todos vuelvan a casa.
La Lucha desde la Sociedad Civil
La Asamblea Popular de Jalisco y los colectivos de familiares son el motor de esta movilización. Representan la fuerza de la sociedad civil organizada ante lo que consideran una respuesta gubernamental lenta e ineficaz. Su unión en las calles no solo busca presionar a las instituciones, sino también crear una red de apoyo mutuo y mantener viva la memoria de quienes hoy no están.
Por ahora, las autoridades no han emitido una respuesta oficial a las demandas específicas de esta manifestación. Sin embargo, la protesta sirve como un potente recordatorio de que, mientras la atención se centra en eventos internacionales, la crisis de desaparecidos sigue siendo la asignatura pendiente más urgente y dolorosa para el estado de Jalisco.


