La herramienta digital, diseñada por un especialista del Instituto Politécnico Nacional (IPN), localiza de forma precisa la pérdida de rigidez en trabes y columnas sin depender de revisiones visuales inmediatas.
El profesor e investigador de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) del IPN, Ramsés Rodríguez Rocha, diseñó un modelo computacional denominado «Rigideces Base». Este método analítico tiene como objetivo principal evaluar las condiciones internas de seguridad en inmuebles residenciales, puentes y obras civiles de gran envergadura posterior a un movimiento telúrico, optimizando los tiempos de respuesta y mitigando riesgos de colapso en zonas de alta vulnerabilidad geológica.
La metodología opera a través de la recopilación de datos provenientes de dispositivos acelerómetros fijados de manera estratégica en los componentes de soporte de la edificación. Las lecturas dinámicas obtenidas son procesadas mediante el entorno de programación de alto nivel Matlab, permitiendo al algoritmo proyectar el estado original y óptimo de la estructura para contrastarlo con el comportamiento post-sísmico; esta comparativa matemática determina con exactitud qué secciones técnicas registran fatiga material o daño estructural severo, facilitando el diagnóstico sobre la viabilidad de un reforzamiento o la necesidad de una demolición.
El desarrollador sugirió la implementación prioritaria de este protocolo tecnológico en complejos arquitectónicos con un periodo de vida operativo superior a los 15 años, en infraestructuras expuestas a aceleraciones de suelo de gran magnitud o en predios que hayan modificado su uso de suelo original. Asimismo, el académico puso la herramienta a disposición de las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México de forma honorífica como una contribución de orden social para la protección civil y resguardo del patrimonio urbano.
La innovación tecnológica se inscribe en un contexto donde los registros del Servicio Sismológico Nacional (SSN) contabilizaron 33 mil 396 eventos sísmicos en el año 2024 y 39 mil 871 durante el periodo 2025 en el territorio mexicano. Rodríguez Rocha, cuyo desarrollo informático cuenta ya con el registro formal ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor), enfatizó que la precisión del sistema supera a los estándares internacionales convencionales que operan únicamente bajo estimaciones por niveles de piso, posicionando la ingeniería sísmica nacional en la vanguardia tecnológica global.


