El investigador de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y activista por los derechos humanos, Sael Silva Cisneros, fue asesinado a balazos en el municipio de Cuajinicuilapa, ubicado en la región de la Costa Chica de Guerrero. El atentado dejó además a otra persona lesionada y provocó la condena unánime del máximo tribunal del país.
Los reportes de las corporaciones de seguridad indican que la agresión armada se registró la noche del viernes 5 de junio, cuando un grupo de civiles atacó un establecimiento comercial situado en los márgenes de la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional. Horas antes del incidente, Silva Cisneros, de 31 años de edad y abogado egresado de la UNAM, había participado de manera activa en las ponencias del seminario «Disidencias afromexicanas en Guerrero: historia, justicia y derechos», encuentro académico organizado en la cabecera municipal por el Centro de Estudios Constitucionales y Saberes Jurídicos (CECSJ) de la Corte.
A través de un pronunciamiento oficial, la Suprema Corte de Justicia de la Nación lamentó el homicidio y destacó la trayectoria de Silva Cisneros como un promotor integral de la igualdad y la inclusión social. El Alto Tribunal enfatizó el compromiso del investigador en la consolidación de agendas de visibilización y defensa jurídica dirigidas tanto a las poblaciones de la diversidad sexual (LGBTIQ+) como a las comunidades indígenas y pueblos afrodescendientes del sur de la República Mexicana.
El organismo judicial federal manifestó su solidaridad con los deudos y exigió el esclarecimiento de los hechos, rechazando de forma categórica las expresiones de violencia que vulneren la dignidad humana. Por su parte, colectivos de la sociedad civil y defensores de derechos humanos se sumaron a la demanda de justicia, instando a la Fiscalía General del Estado de Guerrero a integrar la carpeta de investigación correspondiente con perspectiva de derechos humanos para identificar a los autores materiales e intelectuales del crimen.


