ACAPULCO.- La alcaldesa Abelina López ha confirmado oficialmente la realización del polémico evento Acamoto 2026, que arrancará este mismo fin de semana en el puerto. Sin embargo, la autorización viene con una advertencia contundente: la celebración deberá apegarse estrictamente a la legalidad y el orden público.
Luz Verde al Rugir de los Motores
El gobierno municipal de Acapulco, encabezado por Abelina López, finalmente dio el visto bueno para que el tradicional y masivo encuentro de motociclistas se lleve a cabo como estaba previsto. Esta decisión pone fin a días de incertidumbre y especulaciones sobre una posible cancelación, confirmando que las calles del puerto guerrerense volverán a ser el escenario de este esperado evento. La confirmación se dio con un mensaje claro desde el palacio municipal, estableciendo las reglas del juego.
«Bajo la Ley, Todo»: La Condición Innegociable
El eje central del anuncio de la alcaldesa no fue solo la autorización, sino la condición ineludible de que cada participante y cada actividad se mantenga dentro del marco de la ley. Este fuerte énfasis en la legalidad se interpreta como una postura de cero tolerancia ante los desmanes, acrobacias peligrosas y violaciones al reglamento que han manchado ediciones pasadas. La administración busca que la pasión por las dos ruedas no se convierta en un caos que ponga en riesgo a residentes y turistas.
Acamoto 2026: Entre la Fiesta y la Vigilancia
Con esta luz verde condicionada, se espera un despliegue de seguridad significativo para garantizar el cumplimiento de las normativas. La declaración de Abelina López es un aviso directo tanto para los organizadores como para los miles de asistentes que llegarán al puerto. El mensaje es que el Acamoto 2026 será monitoreado de cerca para equilibrar la importante derrama económica que genera con la seguridad y la tranquilidad de uno de los destinos turísticos más importantes de México.
Mientras los motores comienzan a calentarse para el arranque de este fin de semana, la expectativa se centra en el comportamiento de los asistentes y la respuesta de las autoridades. El gobierno de Acapulco ha dejado su postura muy clara: la fiesta motorizada es bienvenida, pero el respeto a la ley y a la ciudad será el requisito indispensable para que el evento transcurra en paz.


