El Departamento de Justicia de los Estados Unidos imputó cargos penales a cinco jóvenes detenidos por planificar un atentado masivo con explosivos en la Casa Blanca durante un evento deportivo.
Las autoridades judiciales oficializaron las acusaciones en contra de Tycen Proper, Bryan Omar Roa, Michael Alan Thomas, Daniel Kenely Eskridge y Abraham Hermosillo Álvarez, procedentes de distintos estados del país. Los documentos oficiales detallan que los sospechosos pretendían utilizar aeronaves no tripuladas con cargas explosivas combinadas con tiradores de precisión para atacar la velada de artes marciales mixtas de la UFC, organizada el pasado domingo en Washington con motivo del 80 cumpleaños del mandatario. La investigación inició el 10 de junio tras una denuncia familiar en Ohio relacionada con la compra inusual de armamento y municiones.
De acuerdo con las indagatorias de las agencias de seguridad, los implicados establecieron contacto inicial a través de la plataforma TikTok para posteriormente migrar a aplicaciones de mensajería encriptada, donde coordinaron la logística y definieron los objetivos del ataque. La estrategia delictiva contemplaba detonar los drones en edificios periféricos de la residencia presidencial para generar pánico y dirigir a la multitud en fuga hacia los perímetros asignados a los francotiradores. Los detenidos enfrentan cargos federales por conspiración para cometer asesinatos y delitos contra la seguridad nacional.
Este incidente se suma a los registros de vulneraciones e intentos de agresión previos dirigidos hacia el Ejecutivo estadounidense en los últimos meses. El pasado mes de abril, el Servicio Secreto intervino para frustrar una amenaza similar durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales, antecedida por dos intentos de magnicidio reportados durante el desarrollo de la campaña electoral de 2024. Los cuerpos de inteligencia civil y militar mantendrán las investigaciones abiertas para determinar la existencia de más implicados en la red de comunicación digital.


