El cese temporal de proyectiles precede al inicio de las negociaciones bilaterales en Washington, bajo un escenario de tensión por la permanencia de tropas israelíes en la franja fronteriza.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmó que la región sur del Líbano documentó su primer día completo sin intercambio de proyectiles ni intercepciones aéreas desde el reinicio de las hostilidades el pasado 2 de marzo. El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, detalló que los efectivos de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL) validaron la ausencia de trayectorias balísticas; no obstante, el organismo internacional advirtió que la estabilidad en el terreno permanece en una condición de fragilidad estructural.
El decremento en las acciones bélicas se consolidó tras el establecimiento de una tregua no oficial durante el fin de semana, la cual interrumpió una fase de intensos bombardeos. De acuerdo con las bitácoras de monitoreo de la UNIFIL, las fuerzas armadas de Israel ejecutaron 451 episodios de fuego artillero e incursiones terrestres operativas, frente a 20 respuestas registradas por la milicia de Hizbulá; la misión de paz denunció además incursiones continuas en el espacio aéreo libanés y la imposición de restricciones logísticas a los movimientos de los cascos azules.
Cómputo de daños y gestiones diplomáticas
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud libanés actualizó el balance de la ofensiva, reportando un acumulado de 4 mil 175 personas muertas y 12 mil 164 heridos, derivado de la inclusión de 69 decesos confirmados en las últimas horas por los equipos de rescate. En materia de infraestructura, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) tasó los daños materiales en edificaciones civiles en mil 380 millones de dólares, situación que mantiene paralizado el retorno de la población civil desplazada.
En el ámbito político, representantes de los gobiernos de Israel y Líbano tienen programado comenzar una mesa de negociación diplomática en Washington, contando con la mediación de funcionarios del gobierno estadounidense y el primer ministro de Catar, Mohamed bin Abdulrahmán. Pese a estos canales institucionales, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, matizó los alcances del alto al fuego al declarar que el ejército de su país conserva total libertad operativa para neutralizar amenazas e indicó que los contingentes militares se mantendrán desplegados en las zonas ocupadas del sur libanés de forma indefinida.


