La Organización Mundial de la Salud y el Gobierno de la República Democrática del Congo coordinan el desarrollo de una vacuna contra la variante Bundibugyo del virus del ébola. Las autoridades sanitarias anunciaron el inicio de ensayos clínicos controlados para evaluar tratamientos candidatos.
El director general de la institución internacional, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y los ministros congoleños de Salud y Comunicación encabezaron una misión de supervisión en Bunia, capital de la provincia de Ituri y epicentro de la epidemia. Los organismos oficiales señalaron que, a pesar de que esta cepa específica posee una tasa de letalidad que oscila entre el 30 y el 50 por ciento, la atención médica oportuna y el aislamiento incrementan las probabilidades de supervivencia de los pacientes. El plan operativo contempla el establecimiento de centros de tratamiento especializados y el reforzamiento de los servicios de salud primaria en las comunidades afectadas.
La respuesta médica afronta complicaciones logísticas debido a los conflictos armados activos entre el ejército local y grupos rebeldes en la zona este del país africano, ante lo cual la agencia de salud solicitó un alto el fuego con fines humanitarios. De acuerdo con los balances provisionales de la Unión Africana, se registran mil 77 casos sospechosos y 246 fallecimientos vinculados a esta emergencia sanitaria, detectándose también nueve contagios importados en la vecina Uganda. Las brigadas comunitarias intensificarán las campañas de higiene y monitoreo fronterizo para contener la dispersión de la enfermedad.


