Un grupo de 76 ciudadanos cubanos regresó a La Habana en un vuelo de deportación coordinado por el gobierno de Estados Unidos, como parte de los convenios de repatriación vigentes entre ambas naciones.
El Ministerio del Interior de la isla detalló que el contingente, conformado por 66 hombres y 10 mujeres, arribó al Aeropuerto Internacional José Martí tras ser interceptado en territorio estadounidense. Con este traslado, la cifra de personas retornadas al país caribeño asciende a 612 durante el transcurso del presente año, mediante un total de 18 operaciones aéreas y marítimas desde diversos puntos de la región. Las autoridades cubanas reiteraron su postura en favor de los flujos legales y advirtieron sobre los riesgos que implican los traslados clandestinos.
Los operativos de repatriación aérea se reactivaron formalmente para procesar a los ciudadanos considerados inadmisibles que son retenidos en la zona fronteriza con México. Los registros oficiales muestran un descenso en el flujo migratorio, con el ingreso de 33 mil 056 cubanos a la Unión Americana durante el último periodo fiscal, en comparación con los más de 217 mil reportados en el ciclo previo. Esta disminución coincide con la implementación de controles fronterizos más estrictos por parte de la administración federal de Washington.
El flujo de personas hacia el exterior ocurre en un escenario de dificultades financieras dentro de la isla, caracterizado por limitaciones en el suministro de energía, combustibles y productos de consumo básico. Los representantes de ambas administraciones mantienen vigentes los canales de comunicación técnica para dar continuidad a las devoluciones directas de los viajeros que viajan por vía marítima. Las oficinas consulares continuarán con el procesamiento de solicitudes de visado formal para regularizar los traslados ordenados entre los dos países.


