El Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla calificó de inverosímiles las versiones difundidas en medios norteamericanos sobre una supuesta amenaza militar derivada del uso de drones en su territorio.
El vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, denunció que las presiones políticas y los señalamientos mediáticos en contra de su país se incrementan de manera constante con el fin de construir un pretexto para una intervención armada. Las declaraciones del funcionario se emitieron tras la publicación de un reporte del medio estadounidense Axios, el cual, citando informes de las agencias de inteligencia de Washington, afirma que el gobierno norteamericano evalúa la capacidad tecnológica de La Habana en materia de aeronaves no tripuladas, así como una presunta cooperación estratégica con los gobiernos de Rusia e Irán. Fernández de Cossío sostuvo que la isla se encuentra amparada bajo el principio de legítima defensa frente a lo que describió como una postura de hostilidad histórica por parte de la potencia norteamericana.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, respaldó la postura oficial al acusar a la administración estadounidense de elaborar un expediente fraudulento para dar continuidad a las sanciones económicas y abrir la posibilidad de un despliegue bélico. El jefe de la diplomacia cubana señaló que ciertos canales de comunicación internacional participan en la difusión de filtraciones e informaciones sin sustento real, orientadas a desestabilizar la región y aislar políticamente a la nación caribeña. Rodríguez Parrilla enfatizó que la política exterior de su gobierno prioriza la preservación de la paz internacional, rechazando de manera tajante las afirmaciones que posicionan a la infraestructura militar de la isla como un peligro para la seguridad nacional de los Estados Unidos.
El gobierno de Cuba reiteró que sus fuerzas armadas mantienen un esquema de preparación enfocado exclusivamente en la salvaguarda de su soberanía territorial, tal como lo reconocen los estatutos y convenios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Las autoridades de La Habana concluyeron que este repunte en las acusaciones bilaterales forma parte de una estrategia sistemática para justificar el endurecimiento del bloqueo comercial y financiero vigente. Las comisiones diplomáticas de ambos países no han reportado el establecimiento de mesas de diálogo técnico para aclarar el estatus de las investigaciones de inteligencia, manteniendo el diferendo en el ámbito de las declaraciones formales en organismos internacionales.


