La escuela primaria Santa Eduvigis funciona como centro de asistencia temporal para personas de la tercera edad damnificadas que se encuentran a la espera de ser localizadas por sus familiares.
Las instalaciones de la escuela primaria Santa Eduvigis, ubicada en la región costera de La Guaira, Venezuela, fueron habilitadas como refugio emergente para dar alojamiento y atención médica a un grupo de hombres y mujeres de la tercera edad afectados por los recientes sismos. Los residentes de este espacio permanecen en las áreas comunes e interiores del plantel bajo el cuidado de personal especializado y elementos de salud de la Guardia Bolivariana, quienes coordinan las labores de aseo personal, alimentación y asistencia clínica. Entre las historias documentadas en el sitio se encuentra la de Saida, una mujer de 69 años que recibe terapia de apoyo en silla de ruedas, y la de Milena, quien se encuentra en el lugar a la espera de noticias sobre el paradero de una nieta desaparecida.
La administración del centro de acogida implementó un mecanismo tecnológico para agilizar la identificación y el reencuentro de los ciudadanos con sus núcleos familiares directos. En el acceso principal del inmueble educativo se colocó un código de barras que permite a los visitantes escanear el sistema y acceder de manera inmediata a un padrón digital actualizado con los nombres y datos generales de los adultos mayores que se encuentran bajo resguardo en el lugar. Las autoridades escolares y de protección civil indicaron que las habitaciones y dormitorios del plantel mantendrán su operatividad logística de forma ininterrumpida mientras las brigadas de rescate continúan con las labores de remoción de escombros en los sectores habitacionales colapsados.
El personal de apoyo social mantiene dinámicas de acompañamiento emocional y de salud ocupacional para mitigar los efectos del confinamiento temporal entre los damnificados, muchos de los cuales presentan restricciones de movilidad o se recuperan de lesiones físicas menores. El comité de gestión del albergue reiteró que los beneficiarios permanecerán bajo la custodia del Estado y de las organizaciones asistenciales de manera indefinida hasta que las condiciones de seguridad en la provincia se normalicen o sus parientes completen los trámites de localización. Los censos y bitácoras de ingreso permanecen vinculados a los sistemas de emergencia centralizados para facilitar la actualización de los estatus de búsqueda en la zona del desastre.


