CIUDAD DE MÉXICO.- El sector empresarial mexicano se viste de luto. Este día se confirmó el sensible fallecimiento de Alfredo Achar Tussie, visionario fundador de la icónica marca Pinturas Comex, a la edad de 85 años. Su partida marca el fin de una era para la industria nacional y deja un profundo vacío en el panorama de los negocios.
El inicio de un gigante del color
La historia de Achar Tussie es la de un pionero. Su viaje en el mundo de los negocios comenzó en el lejano 1959, sentando las bases de lo que se convertiría en un verdadero gigante de la industria de la pintura en México y más allá. Su visión transformó por completo la forma en que los mexicanos le dan color a sus hogares y espacios cotidianos.
Liderazgo que dejó una huella imborrable
A lo largo de su extensa y fructífera trayectoria, Alfredo Achar Tussie no solo fue el fundador, sino el pilar fundamental de Comex. Ocupó las posiciones más estratégicas dentro de la compañía, desempeñándose como director general, presidente del consejo y, finalmente, como presidente ejecutivo, guiando con mano firme el crecimiento de la empresa durante décadas.
Un legado pintado en todo México
Bajo su dirección, Pinturas Comex se consolidó como una de las marcas más reconocidas y queridas por las familias en México. El legado de Achar Tussie no se mide solo en cifras de ventas, sino en la presencia de sus productos en millones de casas, edificios y proyectos que han dado vida y color al país, convirtiéndose en parte del paisaje urbano y rural.
La noticia de su deceso ha generado una ola de reacciones en el sector empresarial y en la sociedad, donde se le reconoce como una figura clave del emprendimiento en México. Su legado perdurará en cada cubeta de pintura y en la cultura de innovación que sembró en la compañía que hoy es un referente a nivel internacional.


