El representativo africano superó las restricciones de viaje derivadas de la alerta epidemiológica por el virus del Ébola y completó su primera práctica abierta en territorio estadounidense con miras a su debut mundialista.
Bajo la dirección técnica del estratega Sébastien Desabre, la selección de la República Democrática del Congo llevó a cabo una sesión de entrenamiento público en la ciudad de Houston, Texas, ante un significativo contingente de la comunidad de residentes congoleños. El plantel arribó al país norteamericano tras registrar retrasos logísticos en su calendario de preparación debido a los protocolos de control sanitario internacional implementados a causa del brote infeccioso en su país de origen. Previo a su llegada, la delegación africana se vio obligada a modificar su itinerario en Europa, trasladando a Francia un encuentro amistoso programado originalmente contra el selectivo de Chile en suelo español.
El cuerpo técnico congoleño manifestó su conformidad por retomar las actividades estrictamente deportivas en la cancha, concentrando el diseño táctico en el reaclimatamiento físico debido a los altos índices de humedad registrados en la sede texana. Las prioridades operativas del conjunto se enfocan de manera inmediata en el partido correspondiente a la primera jornada del Grupo K, donde se medirán ante la escuadra de Portugal el próximo miércoles, para posteriormente disputar los puntos restantes del sector frente a las selecciones de Colombia y Uzbekistán.
La participación de la República Democrática del Congo representa un hito histórico para el balompié de su nación, al significar su regreso a la fase final de una Copa del Mundo de la FIFA tras 52 años de ausencia, habiendo competido por última vez bajo el nombre de Zaire en la edición de Alemania 1974.
Representantes de las organizaciones comunitarias en Houston destacaron ante agencias informativas que la justa deportiva constituye una plataforma de cohesión social y visibilización cultural para la diáspora congoleña en el extranjero. A pesar del entorno de alerta sanitaria global, las autoridades de la FIFA y el comité organizador local mantienen el monitoreo correspondiente sobre las delegaciones internacionales para asegurar el desarrollo de las actividades programadas en las distintas sedes de las tres naciones anfitrionas.


