Un equipo internacional de investigadores localizó una necrópolis marina a siete kilómetros de profundidad, donde un ecosistema de especies extremófilas prospera gracias a la descomposición de restos óseos de millones de años de antigüedad.
El hallazgo, publicado por la revista científica Nature, detalla que este yacimiento subacuático se ubica en el sector sureste del océano Índico y constituye el área de depósito de biomasa cetácea más extensa y profunda documentada por la ciencia. Xikun Song, biólogo del Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas de la Academia China de Ciencias, explicó que las dimensiones de las ballenas y las propiedades químicas de sus estructuras óseas son determinantes para la constitución de estos hábitats, cuya localización representa un desafío técnico de alta complejidad debido a las condiciones de acceso del piso oceánico.
Las expediciones submarinas de muestreo y cartografía permitieron identificar cinco yacimientos específicos que albergan restos fósiles y cráneos de ballenas picudas y de barbadas, con estructuras óseas cuya antigüedad se remonta hasta los 5.3 millones de años. Los análisis biológicos revelaron que la necrópolis sustenta comunidades activas de organismos como medusas, gusanos tubícolas, ofiuras, pepinos de mar y langostas enanas. Los especialistas estiman que una parte significativa de los especímenes recolectados corresponden a especies nunca antes catalogadas por la taxonomía marina.
El paleontólogo italiano Giovanni Bianucci, coautor del estudio adscrito a la Universidad de Pisa, destacó que el análisis de estos entornos es fundamental para comprender los mecanismos de adaptación celular y orgánica ante la ausencia total de luz solar, la escasez de oxígeno y los niveles extremos de presión hidrostática. Respecto a la conservación del yacimiento, los científicos determinaron que la densidad ósea de los ejemplares resistió la degradación biológica, mientras que las corrientes de profundidad y la sedimentación mineral actuaron como capas protectoras frente al desgaste químico del agua marina.


