CIUDAD DE MÉXICO.- Un alarmante estudio de El Poder del Consumidor y UNICEF México ha revelado una verdad incómoda que afecta a millones de familias. Los niños y adolescentes del país están expuestos a un bombardeo constante de publicidad de comida chatarra en plataformas digitales, recibiendo un promedio de 10 anuncios por cada hora que pasan en línea.
La Estrategia Oculta en Redes Sociales
El informe, titulado ‘Publicidad de alimentos y bebidas no saludables dirigida a la infancia’, detalla cómo las empresas se alejan de la publicidad tradicional para infiltrarse en el contenido que los menores consumen a diario. A través de influencers, youtubers, personajes animados y juegos interactivos en plataformas como YouTube, TikTok, Instagram y Facebook, se promocionan estos productos de forma engañosa y casi imperceptible, disfrazados de entretenimiento.
Cifras que Encienden las Alarmas
Tras un minucioso análisis de 241 horas de contenido digital consumido por menores, los resultados son contundentes y preocupantes. El 85.5% de toda la publicidad detectada correspondía a productos no saludables, con un claro dominio de bebidas azucaradas, cereales con exceso de azúcar, chocolates, dulces y comida rápida. Se trata de una dieta digital que pone en riesgo directo la salud de los más jóvenes.
Una Clara Violación a sus Derechos
Las organizaciones civiles denunciaron que esta práctica publicitaria no solo es poco ética, sino que viola directamente la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Este marco legal, diseñado para protegerlos, establece que deben ser resguardados de información que pueda ser perjudicial para su bienestar, desarrollo y salud, algo que esta publicidad ignora por completo en busca de ganancias.
Ante esta crítica situación, El Poder del Consumidor y UNICEF han hecho un llamado urgente y enérgico a las autoridades competentes, incluyendo a la COFEPRIS y al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). La exigencia es clara: crear e implementar una regulación mucho más estricta que prohíba de manera definitiva este tipo de publicidad, especialmente aquella que utiliza a celebridades, deportistas o personajes populares para manipular y atraer al público infantil.


