El boxeador sinaloense y su rival colombiano cumplieron con el pesaje oficial para la función de este sábado, marcando la segunda pelea del ex campeón mundial tras retomar su actividad profesional.
Durante la ceremonia realizada en Reynosa, Tamaulipas, Julio César Chávez Jr. registró un peso de 89 kilogramos, mientras que el colombiano Jhon Caicedo detuvo la báscula en 84 kilogramos. Ambos pugilistas quedaron dentro del peso pactado para el enfrentamiento, el cual representa un paso crucial para el sinaloense de 40 años en su intento por recuperar el ritmo competitivo. Tras superar complicaciones personales y legales en Estados Unidos derivadas de su combate contra Jake Paul, el hijo de la leyenda busca sumar victorias que den cierre a una trayectoria de más de dos décadas.
El combate se perfila como un reto de sensaciones y consistencia para Chávez Jr., quien enfrenta a un rival invicto que busca aprovechar la vitrina internacional. A pesar de la diferencia de peso registrada durante el protocolo oficial, las autoridades boxísticas validaron el encuentro, permitiendo que el ex monarca mundial continúe con su plan de reencauzar su carrera deportiva. La expectativa entre los aficionados locales se mantiene alta, debido tanto al legado familiar del boxeador como a su historial previo como campeón del mundo en las divisiones medias.
La función de este fin de semana en territorio tamaulipeco servirá para medir el estado físico actual de Chávez Jr. y definir sus próximos pasos en el boxeo rentado. Por su parte, Caicedo intentará dar la sorpresa ante un experimentado oponente que todavía genera gran atención mediática cada vez que sube al encordado. Con el pesaje superado, ambos peleadores solo esperan el campanazo inicial para definir el resultado sobre el ring en una de las plazas con mayor afición al deporte de los puños.
El evento estelar dará inicio este sábado por la noche, consolidando el regreso de una de las figuras más polémicas y seguidas del boxeo mexicano contemporáneo.


