CIUDAD DE MÉXICO.- En un anuncio que mezcla optimismo y una respuesta firme, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el despliegue de la Guardia Nacional para resguardar las zonas arqueológicas más visitadas de México. La medida se implementa a pocos días de la reciente tragedia en Teotihuacán y en un momento en que el país celebra un importante repunte del turismo internacional.
Festejo en medio de la polémica
Desde el gobierno federal se celebraron con entusiasmo las cifras que confirman una sólida recuperación en la llegada de visitantes extranjeros. Este repunte es considerado una bocanada de aire fresco para la economía nacional, ya que el sector turístico representa uno de los pilares financieros más importantes para miles de familias en todo el territorio mexicano.
Guardia Nacional para blindar sitios clave
Frente a las crecientes preocupaciones por la seguridad, la presidenta Sheinbaum detalló que elementos de la Guardia Nacional ya tienen presencia permanente en los principales sitios arqueológicos del país. El objetivo primordial, según el informe oficial, es garantizar la integridad y la tranquilidad de los millones de turistas, tanto nacionales como extranjeros, que acuden a estos emblemáticos lugares cada año.
La sombra de la tragedia
Este reforzamiento de la seguridad no es una medida aislada. Ocurre a escasos días del trágico incidente que sacudió la zona arqueológica de Teotihuacán, un suceso que encendió las alertas sobre los protocolos de protección y vigilancia. El evento generó un intenso debate nacional sobre la vulnerabilidad de los destinos más concurridos de México y la necesidad de acciones contundentes.
Con esta doble estrategia, las autoridades buscan proyectar una imagen de control y confianza al exterior. Mientras se celebran los números favorables que impulsan la economía, la presencia de la Guardia Nacional en los sitios más icónicos subraya el crítico desafío de equilibrar la promoción del país con la protección efectiva de quienes lo visitan.


