CIUDAD DE MÉXICO.- La capital del país avanza en una legislación que podría cambiar la vida de miles: la Ley del Sistema de Cuidados. Esta iniciativa busca establecer una responsabilidad compartida entre el Estado, las empresas y la sociedad en general, con el objetivo de disminuir la abrumadora carga del trabajo de cuidados que hoy recae sobre las familias.
Un cambio para quienes cuidan
La ley pone sobre la mesa una realidad a menudo ignorada: el valor del trabajo no remunerado. Cuidar de niños, adultos mayores o personas con discapacidad es una labor fundamental para el funcionamiento de la sociedad. La propuesta busca que estas tareas dejen de ser una responsabilidad exclusivamente privada y se conviertan en un asunto de interés público, dignificando a quienes las realizan.
El rol clave del sector privado
Una de las piezas centrales de esta polémica ley es la inclusión directa del sector empresarial. Se plantea que las compañías ya no podrán ser ajenas a las necesidades de sus empleados con responsabilidades de cuidado. Esto podría traducirse en políticas de flexibilidad horaria, permisos especiales y la creación de entornos laborales más empáticos y equitativos, reconociendo que los trabajadores son también personas con una vida familiar.
Gobierno y sociedad, también responsables
La corresponsabilidad no se detiene en las oficinas. El Estado tendrá la obligación de fortalecer la infraestructura de cuidados, como estancias infantiles y centros de día. A su vez, se busca impulsar un cambio cultural en la sociedad para que las tareas del hogar y el cuidado de los seres queridos se distribuyan de forma más justa entre todos los miembros de la familia, rompiendo con roles de género tradicionales.
El avance de esta ley en la Ciudad de México marca un paso crítico hacia una sociedad más justa. Ahora, la atención se centra en cómo se materializará este marco legal y en la vigilancia ciudadana para que la promesa de un sistema de cuidados universal y corresponsable se convierta en una realidad palpable para todos los habitantes de la capital.


