Teherán, Irán. En respuesta a la grave situación de seguridad en Oriente Medio, la Embajada de México en Irán anunció el cierre de su sede física en Teherán para operar de manera remota desde Bakú, Azerbaiyán. Esta medida de emergencia busca proteger al personal diplomático ante los continuos bombardeos de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, garantizando al mismo tiempo la continuidad de la asistencia consular para los connacionales que permanecen en la zona de conflicto.
La sede diplomática en Irán, que también atiende los asuntos de México en Afganistán, Kirguistán, Pakistán, Tayikistán y Uzbekistán, informó que los trámites presenciales han sido suspendidos temporalmente debido a la reubicación. No obstante, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mantiene activos canales de comunicación directa para casos de protección y emergencia.
Protocolos de emergencia y asistencia a connacionales
La cancillería mexicana reiteró que la prioridad es la seguridad de la comunidad mexicana en la región. Para ello, se han habilitado los siguientes mecanismos de apoyo:
- Canales de atención: La sección consular seguirá operando vía remota a través del teléfono de emergencia +98 912 122 4463 y el correo electrónico [email protected].
- Balance de evacuación: Hasta este martes, el gobierno federal ha facilitado la salida de 1,009 mexicanos provenientes de países como Israel, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Líbano, Irán y Qatar.
- Estatus de seguridad: Las autoridades confirmaron que, hasta el momento, no se tiene reporte de ciudadanos mexicanos lesionados o víctimas de las hostilidades.
Contexto de la crisis regional
La decisión de evacuar la embajada responde a la reciente incursión terrestre de Israel en el Líbano y el inicio de ataques aéreos masivos contra objetivos en Irán hace diez días. Esta escalada ha anulado los esfuerzos de tregua alcanzados en 2024, incrementando el riesgo para civiles y extranjeros en múltiples países de la región.
México se suma así a otras naciones que han optado por el retiro o la reubicación de sus cuerpos diplomáticos ante la inestabilidad del espacio aéreo y el peligro inminente de una guerra abierta a gran escala. La SRE mantiene la recomendación estricta de no viajar a la región bajo ninguna circunstancia.


