TALLAHASSEE, FLORIDA. El Fiscal General de Florida, James Uthmeier, anunció este miércoles el inicio de una investigación formal tras un violento incidente en aguas territoriales cubanas que involucró a una lancha rápida con matrícula de Florida (FL7726SH). El ataque, ejecutado por las Tropas Guardafronteras de Cuba, dejó un saldo de cuatro tripulantes muertos y seis heridos.+1
El anuncio de Uthmeier se produce en un contexto de máxima tensión diplomática, con promesas de que los «comunistas rendirán cuentas». El fiscal ordenó la colaboración inmediata entre agencias federales y estatales para esclarecer los hechos, mientras líderes políticos de Florida califican el evento como una «masacre».
Versiones encontradas sobre el incidente
- Postura de Cuba (MININT): El Ministerio del Interior cubano afirmó que la lancha rápida procedente de EE. UU. no obedeció las órdenes de detenerse al noreste de Cayo Falcones. Según su comunicado, desde la embarcación infractora se abrió fuego contra la patrulla policial, lo que obligó a los efectivos cubanos a responder el ataque. Un comandante cubano resultó herido en la refriega.
- Reacción en Florida: Congresistas como Carlos Giménez, María Elvira Salazar y el exgobernador Rick Scott han exigido una evaluación completa. La prioridad de las autoridades estadounidenses es determinar si las víctimas fatales son ciudadanos o residentes legales de EE. UU.
Contexto geopolítico crítico
Este enfrentamiento ocurre en uno de los momentos más bajos de la relación bilateral en la historia reciente:
- Crisis Energética: Tras la intervención de EE. UU. en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el suministro de crudo venezolano a la isla fue cortado drásticamente.
- Antecedentes de fricción: Se han reportado choques similares en años anteriores (2022), pero la magnitud de las bajas actuales y el contexto de la caída de Maduro han elevado la alerta a niveles de crisis de seguridad nacional.
Exigencia de rendición de cuentas
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, y otros funcionarios locales han solicitado una investigación «exhaustiva y transparente». El gobierno de Florida busca establecer si hubo uso excesivo de fuerza, mientras que los representantes cubanoestadounidenses en el Congreso presionan a Washington para que tome medidas contundentes contra el régimen de La Habana por lo que consideran crímenes contra la comunidad.


