El estallido de la unidad que presuntamente transportaba combustible afectó a ocho viviendas y ocho vehículos en la colonia San Gabriel; no se reportaron víctimas mortales.
Un vehículo de carga pesada tipo «torton», que presuntamente transportaba combustible de procedencia ilícita, explotó durante las primeras horas de este sábado en el municipio de Degollado, Jalisco, localidad ubicada a aproximadamente 160 kilómetros de la capital del estado. El siniestro se registró cerca de la 01:00 horas mientras la unidad circulaba por la calle Gabriel Velázquez, en la colonia San Gabriel, generando una onda expansiva y un incendio que alcanzaron de forma directa a la infraestructura urbana colindante. Las corporaciones locales de rescate y bomberos se desplegaron en el sitio para sofocar el fuego, confirmando que la emergencia no derivó en la pérdida de vidas humanas ni en lesiones de gravedad.
La fuerza de la detonación y la propagación de las llamas provocaron afectaciones estructurales en al menos ocho viviendas de la periferia, así como la destrucción total o parcial de seis automóviles y dos motocicletas que se encontraban estacionados sobre la vía pública. De acuerdo con testimonios de los residentes de la zona, la altura de las llamas obligó a la evacuación inmediata de las familias, de las cuales varias personas requirieron atención prehospitalaria por parte de los servicios sanitarios debido a síntomas leves de intoxicación por la inhalación de humo y gases de combustión. El perímetro quedó resguardado por las fuerzas de seguridad para permitir las labores de remoción de escombros y el enfriamiento de la zona afectada.
Informes preliminares de los cuerpos de seguridad pública asociaron el incidente con las actividades de sustracción ilegal de hidrocarburos, debido a que el sector donde ocurrió el estallido se encuentra identificado en las bitácoras policiales como un punto recurrente de almacenamiento y distribución de combustible robado. A pesar de la magnitud de los daños materiales reportados por los habitantes mediante plataformas digitales y redes sociales, las dependencias gubernamentales federales, estatales y municipales mantuvieron hermetismo respecto a las causas técnicas del percance. Las autoridades judiciales correspondientes iniciaron las carpetas de investigación para determinar las responsabilidades penales del propietario del vehículo y de los responsables del traslado del material inflamable.


