La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, afirmó que es fundamental que los candidatos de Morena cuenten con trayectorias de honestidad para mantener el reconocimiento y la confianza de la ciudadanía.
Al concluir el VIII Congreso Nacional Extraordinario del partido, la legisladora señaló que la integridad debe ser una característica central en los procesos internos de selección. Castillo coincidió con la postura de la nueva dirigente nacional, Ariadna Montiel Reyes, quien ha enfatizado que la honestidad es un mandato ético que no admite excepciones dentro del movimiento. En entrevista, la presidenta de la Cámara Alta subrayó que la exigencia de perfiles limpios responde directamente a los principios fundacionales del partido y a la necesidad de fortalecer la autoridad moral frente al electorado.
Por otra parte, la senadora se refirió a la situación del legislador Enrique Inzunza Cázarez, aclarando que no ha solicitado licencia debido a que su estatus jurídico difiere del caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Explicó que Inzunza ha manifestado formalmente su disposición a comparecer ante las autoridades competentes en caso de ser requerido para cualquier diligencia. Con estas declaraciones, la presidenta del Senado buscó marcar una distinción entre los procesos de investigación en curso y las responsabilidades legislativas de los integrantes de su bancada.
La postura de Castillo refuerza la línea discursiva adoptada por la nueva dirigencia de Morena de cara a los próximos ciclos electorales, donde se busca blindar las candidaturas contra señalamientos de corrupción. El mensaje emitido al cierre del Congreso Nacional establece que la vigilancia sobre el desempeño ético de sus militantes será una prioridad en la nueva etapa organizativa del partido. De esta forma, el movimiento oficialista busca consolidar sus estructuras internas mientras se desarrollan las investigaciones relacionadas con diversas administraciones estatales.


