El vicefiscal general de Sinaloa, Dámaso Castro Zaavedra, presentó una licencia sin goce de sueldo tras ser señalado en investigaciones judiciales relacionadas con la protección de grupos delictivos. El funcionario manifestó su disposición para atender los requerimientos institucionales y legales que se formulen bajo el marco jurídico vigente.
La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó que la separación del cargo se fundamenta en diversos artículos constitucionales y en la Ley Orgánica de la institución, un día después de que la fiscal Claudia Sánchez Kondo mencionara que se valoraba su salida para no entorpecer las indagatorias de la Fiscalía General de la República (FGR). El exfuncionario es mencionado por el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York por presuntamente recibir sobornos mensuales a cambio de proporcionar información sobre operativos y brindar protección a estructuras criminales locales.
Castro Zaavedra cuenta con una trayectoria en la procuración de justicia desde 1998 y fue uno de los aspirantes a encabezar la fiscalía estatal tras la renuncia de la anterior titular, Sara Bruna Quiñónez. Su gestión reciente estuvo marcada por la defensa de las investigaciones locales en torno al asesinato del exrector Héctor Melesio Cuén, caso que posteriormente fue atraído por la FGR debido a la detección de múltiples inconsistencias en la carpeta de investigación original.
Con esta licencia, el ahora exvicefiscal se suma a una lista de funcionarios sinaloenses que han solicitado permisos para ausentarse de sus funciones en medio de un contexto de revisiones federales. Mientras tanto, la Fiscalía de Sinaloa deberá realizar los ajustes administrativos necesarios para cubrir la vacante y continuar con las labores de litigación oral y atención de delitos patrimoniales que el funcionario coordinaba en diversas regiones del estado.


