CIUDAD DE MÉXICO.- La ministra Yasmín Esquivel lanzó un contundente mensaje sobre los pilares del sistema democrático en México, al afirmar que una democracia real no puede existir sin tribunales que inspiren confianza y que los derechos de la gente no deben ser tratados como simples promesas de campaña.
Tribunales, el Corazón de la Justicia
En el centro de su argumento, Esquivel posicionó a las instituciones judiciales como el verdadero termómetro de la salud democrática. Señaló que la confianza ciudadana en quienes imparten justicia es un requisito indispensable para que el sistema funcione de manera real y efectiva.
Para la ministra, la credibilidad de los tribunales no es un lujo, sino la base sobre la cual se construye el Estado de derecho. Esta postura resalta que sin un poder judicial sólido, independiente y, sobre todo, confiable, los principios democráticos se vuelven frágiles y vulnerables ante cualquier interés.
‘Derechos no se negocian’: El Mensaje a Políticos
De manera igualmente enérgica, Yasmín Esquivel hizo un llamado a la clase política al afirmar que los derechos humanos no deben ser utilizados como moneda de cambio en periodos electorales. Subrayó que estas garantías no son concesiones que un gobierno otorga, sino obligaciones que el Estado debe proteger en todo momento.
Su declaración funciona como una advertencia directa contra la práctica de convertir el acceso a la salud, la educación o la seguridad en simples eslóganes. Para Esquivel, la materialización de los derechos es una responsabilidad permanente y no una oferta que dependa del resultado de una votación.
Las palabras de la ministra resuenan en un contexto de debate nacional sobre el fortalecimiento de las instituciones y el papel del Poder Judicial. Su mensaje pone sobre la mesa la necesidad de asegurar que la justicia sea percibida como un pilar confiable y que los derechos de todos los mexicanos sean una realidad tangible, más allá del discurso político.


