CIUDAD DE MÉXICO.- En un primer acercamiento clave tras las elecciones del 2 de junio, la presidenta electa Claudia Sheinbaum y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, sostuvieron una importante llamada telefónica. Durante la conversación, acordaron relanzar el diálogo para fortalecer los lazos comerciales y culturales, una plática que no evitó el polémico y sensible tema del perdón por los abusos de la Conquista.
Un Nuevo Capítulo en la Relación Bilateral
La llamada, que fue confirmada por la propia Sheinbaum a través de sus redes sociales, representa un gesto diplomático crucial para destensar y modernizar la relación bilateral. El presidente Sánchez no solo felicitó a la futura mandataria por su contundente e histórica victoria electoral, sino que también expresó su total disposición para trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación que beneficie a ambos pueblos, reforzando los profundos vínculos existentes.
Polémica Histórica Vuelve a la Mesa
Sin embargo, el punto más delicado y que ha generado tensión en los últimos años fue la herida abierta de la Conquista. Se abordó directamente la solicitud de perdón por los agravios cometidos hace más de 500 años, una demanda que ha sido una bandera del presidente Andrés Manuel López Obrador y que ha marcado de forma crítica la diplomacia durante su sexenio.
La Postura de Sheinbaum y el Rechazo Español
Frente a este espinoso tema, Sheinbaum Pardo recordó que su postura ya fue detallada en un libro que publicó en 2021, donde analiza la visión del presidente López Obrador sobre la memoria histórica. Este diálogo se produce en un contexto de frialdad diplomática, después de que el gobierno español rechazara formalmente la petición de AMLO, calificándola de anacrónica y argumentando que la historia compartida no debe ser motivo de confrontación, sino de entendimiento.
Este primer contacto oficial sienta las bases para una nueva y compleja etapa en las relaciones entre México y España. El gran desafío para ambos gobiernos será encontrar un camino para avanzar en la cooperación económica y cultural, mientras se gestiona con sensibilidad y respeto un pasado histórico que sigue generando un profundo y necesario debate en la sociedad mexicana.


