CIUDAD DE MÉXICO.- El Palacio Legislativo de San Lázaro fue el escenario de un tenso enfrentamiento, cuando diputados de Morena y el PRI protagonizaron un conato de bronca que casi termina en golpes. El escándalo estalló en plena sesión, durante el acalorado y polémico debate sobre la Reforma al Poder Judicial, paralizando momentáneamente los trabajos.
Acusaciones de narcovínculos incendian el debate
La tensión, que ya era palpable en el ambiente, explotó cuando desde ambas bancadas comenzaron a llover graves acusaciones sobre supuestos vínculos con el narcotráfico. Lo que debía ser una discusión sobre la estructura de la justicia en México, se desvió hacia un peligroso terreno de señalamientos personales que encendió los ánimos de todo el recinto.
Empujones y gritos al pie de la tribuna
En el momento más crítico del altercado, varios legisladores de ambos partidos abandonaron sus curules para encararse directamente al pie de la tribuna principal. Entre gritos, insultos y una serie de empujones, la situación amenazó con salirse completamente de control, obligando a otros diputados a intervenir como mediadores para separar a sus exaltados compañeros.
La Reforma Judicial como detonante
Este lamentable espectáculo se enmarca en la discusión de una de las reformas más importantes y controvertidas de la actual administración. La propuesta para modificar el Poder Judicial ha generado una profunda división y polarización entre el bloque oficialista y la oposición, creando un ambiente de hostilidad que finalmente se desbordó en el pleno con este enfrentamiento.
Tras varios minutos de caos y desorden, la presidencia de la Mesa Directiva tuvo que llamar al orden en repetidas ocasiones y solicitar calma para poder reanudar la sesión. Aunque se logró continuar con el debate, el incidente dejó una amarga marca en la jornada, evidenciando la fractura y el ambiente crítico que prevalecen en el Congreso mexicano.


