CIUDAD DE MÉXICO.- La polémica sacude al Instituto Nacional Electoral (INE) tras una drástica decisión de dos de sus consejeras. Las funcionarias han impugnado formalmente ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) los recientes nombramientos de directivos, acusando a la presidenta del organismo de no haber cumplido con el principio fundamental de paridad de género. Este movimiento pone en jaque la validez de las designaciones.
Nombramientos bajo la lupa por presunta inequidad
El centro de la disputa son varias designaciones para puestos de alto nivel dentro de la estructura del INE. De acuerdo con la queja presentada, la presidenta del instituto habría ignorado el mandato constitucional de paridad, una regla que exige una distribución equitativa de cargos de poder entre hombres y mujeres. Las consejeras inconformes sostienen que este principio no es una opción, sino una obligación legal ineludible para fortalecer la democracia y garantizar una representación justa en las instituciones clave del país.
El TEPJF, árbitro decisivo en el conflicto
Con la impugnación ya en manos de la máxima autoridad electoral, el conflicto ha escalado a un nivel crítico. Ahora corresponde a los magistrados de la Sala Superior del TEPJF analizar a fondo los argumentos de ambas partes y emitir un veredicto final. Su resolución es inapelable y determinará si los nombramientos se mantienen firmes o si, por el contrario, deben ser revocados. Esta decisión podría forzar al INE a iniciar un nuevo proceso de selección que se apegue estrictamente a la normativa de género.
La denuncia ha generado una evidente tensión y un debate interno sobre los procedimientos y el compromiso real con la igualdad dentro del INE. La atención se centra ahora en el fallo del Tribunal Electoral, una sentencia que no solo resolverá el futuro inmediato de estas posiciones directivas, sino que también sentará un precedente de enorme importancia para la aplicación de la paridad de género en todos los organismos públicos de México, marcando un antes y un después en la lucha por la equidad.


