CIUDAD DE MÉXICO.- Colectivos de madres buscadoras anunciaron la convocatoria para una marcha nacional el próximo 10 de mayo, en pleno Día de las Madres. Con el contundente y doloroso lema «Nada que festejar», miles de mujeres volverán a las calles para exigir a las autoridades la búsqueda y localización de sus hijos e hijas desaparecidos en todo el país.
Una fecha de lucha, no de celebración
Para las familias de personas desaparecidas, esta fecha emblemática se ha transformado en un día de lucha y memoria. En lugar de celebrar, las madres utilizan este día para visibilizar la tragedia que enfrentan y la ausencia que marca sus vidas. La movilización es un acto de resistencia y un recordatorio de que su búsqueda no se detiene.
La ruta del dolor y la exigencia
Como cada año, se espera que la manifestación principal en la capital del país recorra avenidas clave, partiendo de puntos simbólicos como el Monumento a la Madre para llegar a plazas públicas o sedes de gobierno. El objetivo es claro: llevar su reclamo de justicia y verdad hasta los centros de poder, haciendo visible su incansable lucha.
Un clamor que resuena en todo México
La convocatoria no se limita a la Ciudad de México; es un llamado de alcance nacional. Se prevé que movilizaciones similares se realicen de forma simultánea en diversas ciudades y estados de la República, uniendo las voces de miles de familias que comparten el mismo dolor y la misma exigencia de encontrar a sus seres queridos.
Las organizadoras han extendido una invitación a la sociedad civil para sumarse a esta jornada de protesta y solidaridad. Se espera que la marcha se convierta, una vez más, en un poderoso recordatorio de la crisis de desapariciones que enfrenta México y de la deuda histórica que el Estado tiene con las víctimas y sus familias.


