URUAPAN, MICHOACÁN.- En una declaración que sacude el panorama político local, la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, ha lanzado un contundente y doloroso cuestionamiento sobre los protocolos de seguridad. La funcionaria criticó abiertamente que se destine protección a figuras como Rubén Rocha, mientras que su propio esposo, Carlos Manzo, fue asesinado sin contar con un esquema de seguridad que pudiera haber prevenido la tragedia.
Una Polémica Comparación en Seguridad
El núcleo del reclamo de la alcaldesa Quiroz reside en una comparación que ha generado una fuerte polémica. De manera directa, expuso la aparente disparidad en los criterios de las autoridades al señalar que Rubén Rocha goza de un operativo de protección personal, un recurso que, según sus palabras, le fue negado a su esposo, Carlos Manzo, dejándolo en una situación de total vulnerabilidad antes de su fatal atentado.
La Sombra de una Tragedia Familiar
Las palabras de Grecia Quiroz no son solo una crítica política, sino el eco de una tragedia personal que conmocionó a Uruapan. El asesinato de su esposo, Carlos Manzo, es el doloroso antecedente que da un peso inmenso a su reclamo. Este hecho violento no solo le arrebató a un ser querido, sino que hoy se convierte en el principal argumento para exigir justicia y equidad en las estrategias de protección a funcionarios y figuras públicas en riesgo.
Un Llamado a la Transparencia y la Coherencia
Más allá del caso particular, la declaración de la alcaldesa se interpreta como una exigencia de transparencia y coherencia a las instituciones encargadas de la seguridad. El cuestionamiento pone sobre la mesa un debate crítico y urgente: ¿cuáles son los protocolos para asignar escoltas? ¿Por qué algunas figuras públicas son consideradas prioritarias mientras que otras, con riesgos evidentes, quedan desprotegidas? La falta de respuestas claras alimenta la desconfianza.
Por ahora, el señalamiento de Grecia Quiroz permanece en el aire, generando un intenso debate en la opinión pública y en círculos políticos. Se espera que en los próximos días, las autoridades competentes en materia de seguridad ofrezcan una postura oficial que aclare los criterios utilizados y responda a la grave acusación lanzada por la alcaldesa, quien busca respuestas tras la irreparable pérdida de su esposo.


