NUEVO LEÓN.- Una grave denuncia por extorsión y acoso ha surgido en contra de agentes de la Fiscalía de Nuevo León. Los hechos, según los reportes, ocurren en el retén «La Vaquita», ubicado en la carretera Reynosa-Monterrey, donde viajeros y paisanos son las presuntas víctimas de estos abusos.
Un Punto de Control en la Mira
El epicentro de la controversia es el puesto de revisión vehicular conocido como «La Vaquita». Este retén, operado por personal de la fiscalía, se encuentra en una de las rutas más transitadas del noreste del país, conectando la frontera de Reynosa con la ciudad de Monterrey.
Lo que debería ser un filtro para garantizar la seguridad se ha convertido, de acuerdo con las acusaciones, en un foco de intimidación. Los afectados señalan este punto como el lugar exacto donde los oficiales cometen los presuntos actos de acoso y extorsión.
Señalamientos Directos a la Autoridad
Las acusaciones son contundentes y apuntan directamente a los elementos de la Fiscalía de Nuevo León que operan en el retén. A estos funcionarios se les imputa la responsabilidad de llevar a cabo prácticas de hostigamiento para exigir dinero de manera ilícita a los conductores.
Estas acciones no solo representan un grave abuso de autoridad, sino que también socavan la confianza de la ciudadanía en las corporaciones encargadas de procurar justicia y velar por la seguridad pública en el estado.
Viajeros y Paisanos, las Víctimas
Los principales afectados por esta situación son los viajeros que utilizan esta carretera y, de forma particular, los paisanos. Este grupo es considerado especialmente vulnerable, ya que transitan por la zona con sus familias y pertenencias, convirtiéndose en un blanco fácil para estas prácticas.
La denuncia sobre lo que ocurre en el retén «La Vaquita» ha encendido las alarmas sobre la seguridad en esta importante vía. La presunta implicación de agentes de la Fiscalía en actos de extorsión deja a los ciudadanos en un estado de indefensión ante quienes deberían protegerlos.


