SINALOA.- Una alarmante revelación sacude las estructuras de seguridad en el estado. Se ha destapado que cinco exjefes policiacos de Sinaloa, quienes presuntamente mantenían vínculos con la facción criminal conocida como ‘Los Chapitos’, lograron permanecer activos dentro de diversas corporaciones de seguridad, tanto estatales como militares.
Infiltración en las altas esferas
La polémica no se centra en agentes de bajo rango, sino en mandos de alto nivel que tuvieron bajo su responsabilidad la seguridad de los ciudadanos. El hecho de que estos cinco exjefes, todos con una carrera policial, continuaran en otras instituciones de seguridad a pesar de sus presuntos nexos, enciende las alertas sobre la profundidad de la corrupción.
Una red de complicidades
Según la información, estos exfuncionarios no solo se mantuvieron en una corporación, sino que transitaron entre distintas dependencias estatales e incluso militares. Esta movilidad sugiere una posible red de protección que les permitió evadir los filtros de control y confianza, perpetuando su presencia en puestos clave a pesar de las sospechas que pesaban sobre ellos.
El poder corruptor de ‘Los Chapitos’
La conexión con ‘Los Chapitos’, herederos de una de las facciones más poderosas del Cártel de Sinaloa, dimensiona la gravedad del asunto. La capacidad de este grupo delictivo para cooptar a jefes de carrera demuestra su enorme influencia y poder de penetración en las instituciones que, paradójicamente, fueron creadas para combatirlos, generando un clima de desconfianza.
Este escándalo deja sobre la mesa serios cuestionamientos sobre los mecanismos de depuración policial y la efectividad de las pruebas de control de confianza en el país. Las autoridades enfrentan ahora el reto de investigar a fondo estas conexiones y garantizar que las corporaciones de seguridad estén libres de la influencia del crimen organizado, una tarea que se antoja crítica y urgente.


