El gobierno de Jalisco atribuyó los destrozos a la incursión de grupos coordinados durante la movilización ciudadana.
Las investigaciones buscan deslindar responsabilidades por los conatos de incendio y daños a recintos públicos.
El gobierno del estado de Jalisco informó la aprehensión de diez personas vinculadas a los disturbios ocurridos tras la segunda manifestación por el abastecimiento de agua limpia en la capital. La violencia fue ejercida por colectivos específicos que utilizaron herramientas para vulnerar cercos de protección, arrojar objetos incandescentes y provocar conatos de incendio en las sedes de los poderes legislativo y judicial.
El saldo de la jornada incluyó afectaciones estructurales en recintos gubernamentales, monumentos históricos, cámaras del sistema de videovigilancia urbana y diversos establecimientos comerciales del centro histórico. Asimismo, los cuerpos de emergencia brindaron atención médica a elementos policiales y civiles que resultaron con contusiones durante los enfrentamientos.
Las instancias estatales iniciaron la difusión de registros fotográficos para solicitar la colaboración ciudadana en la identificación de más involucrados, garantizando mecanismos de denuncia anónima. En paralelo, las autoridades mantendrán la coordinación con dependencias de otras entidades federativas para esclarecer la procedencia de los grupos señalados y dar seguimiento a los expedientes penales correspondientes.


