CIUDAD DE MÉXICO.- A cuatro años de iniciar operaciones, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), una de las megaobras más destacadas, se encuentra en una situación financiera crítica. De acuerdo con reportes oficiales, la terminal aérea no solo ha incumplido las metas proyectadas, sino que su costo se disparó y actualmente depende de subsidios federales para poder mantenerse a flote.
Un Desempeño Lejos de las Metas
El balance a cuatro años de la inauguración del AIFA revela un panorama que dista mucho de las expectativas originales. Los informes financieros, que han sido puestos bajo la lupa, son claros al señalar que el aeropuerto no ha logrado alcanzar los objetivos de rendimiento establecidos. Este incumplimiento de metas abarca diversas áreas operativas y financieras, lo que ha encendido las alertas sobre la gestión y el futuro del proyecto aeroportuario.
La Crítica Dependencia de Subsidios Federales
Uno de los datos más contundentes que arrojan los análisis financieros es la continua necesidad de apoyo gubernamental. La viabilidad del AIFA no se sostiene por sí misma; por el contrario, requiere de constantes subsidios federales para cubrir sus gastos y seguir operando. Esta dependencia de recursos públicos evidencia que la terminal no ha conseguido generar los ingresos necesarios para ser un proyecto autosuficiente, un pilar fundamental para cualquier infraestructura de esta magnitud.
Baja Demanda y Costos Elevados: La Tormenta Perfecta
La raíz del problema financiero parece tener dos vertientes principales. Por un lado, el aeropuerto no ha logrado atraer a un número significativo de viajeros, ya que los reportes confirman que “no cuenta con una alta demanda de pasajeros”. Esta baja afluencia impacta directamente en sus ingresos. Por otro lado, la situación se complica al considerar que el costo final de la construcción se disparó, lo que representa una carga financiera adicional para un proyecto que ya lucha por ser rentable.
Ante este escenario, el AIFA permanece como un proyecto bajo estricta observación. Su capacidad para revertir la baja demanda y reducir su dependencia del erario público será crucial en los próximos años. Por ahora, los datos oficiales confirman que, a pesar del tiempo transcurrido, la megaobra aún enfrenta serios desafíos para consolidar su viabilidad y cumplir con las promesas que acompañaron su construcción.


