WASHINGTON.- En una declaración que sacude las relaciones comerciales, Trump lanzó ayer una contundente amenaza: advirtió sobre la posibilidad de detener el comercio con naciones consideradas deficitarias, poniendo a México como un ejemplo claro, a menos que la Fed acceda a bajar las tasas de interés.
Presión Máxima Sobre la Fed
La estrategia de Trump es directa y no deja lugar a dudas. El mandatario ha condicionado la continuidad de importantes flujos comerciales a una decisión de política monetaria interna. La exigencia central de su mensaje es que la Fed, la autoridad monetaria, proceda con una reducción en las tasas de interés.
Este movimiento representa un intento explícito por influir en las decisiones de la Fed, utilizando el comercio internacional como una poderosa herramienta de presión. La amenaza no es velada, sino que establece una causa y un efecto claros: si no bajan las tasas, el comercio con ciertos países podría detenerse.
México, en el Centro de la Advertencia
Dentro de su advertencia, Trump mencionó de manera específica a los «países deficitarios». Para ilustrar su punto, señaló directamente a México, colocándolo como uno de los socios comerciales que podrían verse afectados por esta drástica medida si la Fed no cumple con la petición presidencial.
La declaración introduce un factor de alta incertidumbre en la relación comercial. El futuro del intercambio de bienes y servicios con México y otras naciones en situación similar queda, según las palabras de Trump, supeditado a las acciones que tome la Fed en el corto plazo respecto a su política de tasas.
Por el momento, la advertencia se mantiene como una declaración realizada «ayer» por Trump. Las repercusiones y la respuesta tanto de los países aludidos como de la propia Fed están por verse, pero la amenaza de «dejar de comerciar» ha sido lanzada, vinculando el destino del comercio a las decisiones sobre las tasas de interés.


