El corte del servicio de internet global en Irán cumplió este sábado 64 días, consolidándose como una de las restricciones digitales más severas desde el inicio del conflicto bélico en febrero. La medida, justificada por el gobierno bajo argumentos de «seguridad nacional» y «condiciones de guerra», ha derivado en una crisis social marcada por el desempleo masivo y la aparición de un sistema de conectividad estratificado.
Autoridades iraníes, representadas por figuras como el diputado Amirhosein Sabetí, reiteraron que el restablecimiento total de la red no es una opción inmediata, bajo el argumento de que las plataformas digitales podrían ser utilizadas para organizar movilizaciones antigubernamentales. Esta postura surge tras la represión de las protestas de enero, calificadas por Teherán como actos de terrorismo instigados desde el exterior. No obstante, el descontento social ha escalado debido a la implementación del llamado «internet pro», un acceso privilegiado que originalmente estaba destinado a sectores esenciales pero que ha terminado alimentando un mercado negro donde particulares compran conectividad a precios elevados.
La coalición moderada Frente de Reformas y diversos organismos de comercio electrónico han denunciado que esta «internet estratificada» es discriminatoria y solo ha beneficiado a intermediarios que lucran con la desesperación de la ciudadanía. Según los críticos, mientras el 99% de la población permanece desconectado, el colapso de los negocios digitales y la erosión de la confianza pública son evidentes. Además, desmintieron el argumento oficial de la ciberseguridad, señalando que los hackeos a instituciones bancarias han ocurrido incluso durante el apagón total.
La Asociación de Comercio Electrónico de Irán calificó la situación como una violación a los derechos básicos, cuestionando la ética de conceder privilegios de conexión a una minoría mientras se priva al resto del país de herramientas fundamentales para el trabajo y el estudio. La presión ahora recae sobre el presidente Masud Pezeshkian para que modifique la estrategia de ciberseguridad y sustituya el bloqueo generalizado por métodos técnicos que permitan un acceso estable y seguro para todos los ciudadanos.


