El Gobierno de China negó la utilización de terceros países para triangular mercancías y calificó de unilateral el reciente informe comercial de Estados Unidos.
El Ministerio de Comercio del país asiático desestimó el documento publicado por la Casa Blanca, argumentando que las acusaciones sobre transbordo ilegal de productos distorsionan las dinámicas habituales del intercambio internacional. El vocero de la dependencia, He Yadong, sostuvo que las medidas tarifarias impuestas por Washington constituyen la causa principal de la inestabilidad en las cadenas globales de suministro y rechazó que se señale a las operaciones chinas como fraudulentas.
El informe estadounidense señala que empresas chinas alteran el origen de sus manufacturas mediante procesos menores de embalaje o etiquetado en naciones como México, Canadá y del sudeste asiático para acceder a preferencias arancelarias. Frente a estas imputaciones, la representación comercial china demandó el cese de los señaIamientos y reiteró que sus intercambios con otros mercados se apegan a las normativas del comercio multilateral y a los acuerdos vigentes.
El diferendo surge a pocas semanas de la reunión bilateral programada entre los jefes de Estado de ambos países en la capital estadounidense. Las conversaciones de la cumbre bilateral buscarán abordar la agenda comercial y los puntos de fricción en materia tecnológica que inciden en la relación económica global.
Las autoridades asiáticas mantendrán el diálogo institucional con el fin de proteger sus flujos de exportación e inversión internacional.


