El salvamento se registró en la zona de desastre de La Guaira mediante las técnicas especializadas del Agrupamiento «Yumare», en una jornada donde la ayuda internacional ya suma mil 600 brigadistas en el país.
El Agrupamiento de Ayuda Humanitaria «Yumare» del Ejército Mexicano logró el rescate con vida de un menor de nueve años que permanecía atrapado bajo las estructuras colapsadas en el estado de La Guaira, una de las regiones más afectadas por el doble terremoto de magnitud 7.2 y 7.5 en Venezuela. La operación de salvamento se concentró en un inmueble destruido sobre la Avenida Corales, en el municipio Vargas, donde los especialistas de las Fuerzas Armadas aplicaron protocolos de llamado y escucha para confirmar la presencia del infante en un espacio aislado de la edificación.
Las labores de penetración, corte estructural y remoción minuciosa de escombros se prolongaron de manera ininterrumpida durante seis horas. Tras su liberación, una célula del Servicio de Sanidad del Ejército Mexicano estabilizó al menor en el sitio de la contingencia para posteriormente coordinar su traslado al Área de Concentración de Víctimas, operada en el Campamento Militar de Vargas. Este rescate ocurre en un contexto crítico donde el balance oficial de la emergencia se ha elevado a mil 450 personas fallecidas y 3 mil 238 heridos.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, externó su reconocimiento formal a las misiones internacionales de rescate procedentes de naciones como México, España, El Salvador y Estados Unidos, afirmando que su llegada ha devuelto la esperanza a las comunidades damnificadas.
La infraestructura de apoyo global en el territorio venezolano continúa incrementándose de manera gradual. El viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, confirmó el despliegue en campo de aproximadamente mil 600 rescatistas extranjeros y anticipó el arribo de 25 vuelos adicionales con contingentes técnicos durante las próximas horas. Asimismo, durante la madrugada de este domingo se consolidó el desembarque de la brigada de Costa Rica y de la delegación de la India encargada de la instalación de un hospital de campaña periférico, sumándose a los esfuerzos de los cuerpos de protección civil locales para agilizar el peinado de las zonas de colapso antes de que concluya la ventana de supervivencia.


