La iniciativa legislativa busca obligar a las gestantes a oír la actividad cardíaca del embrión antes de realizar el procedimiento; de negarse, el personal de salud no podrá concretar la interrupción del embarazo.
Un bloque de diputados chilenos pertenecientes al Partido Republicano y al Partido Nacional Libertario ingresó al Congreso un proyecto de ley denominado «Escucha tu corazón», el cual pretende modificar el Código Sanitario en materia de interrupción del embarazo. La propuesta plantea que, previo a la realización de cualquier aborto, el personal médico deba informar detalladamente a la paciente sobre la actividad cardíaca embrionaria o fetal y ofrecerle la opción de escucharla. La controversia principal radica en que, si bien el documento permite a la mujer rechazar dicha escucha, establece que ante esta negativa el médico estará legalmente obligado a rehusarse a practicar la intervención.
Los legisladores promoventes argumentaron que la medida carece de tintes ideológicos y busca garantizar el acceso a la información biológica antes del procedimiento. En contraste, diversas organizaciones de la sociedad civil y colectivos feministas, como la Corporación Miles, catalogaron la propuesta como un mecanismo de disuasión psicológica y una estrategia alineada con agendas ultraconservadoras internacionales. Críticos del proyecto, entre ellos la exministra de la Mujer Antonia Orellana, señalaron la incongruencia y presunta crueldad de aplicar este requisito en escenarios delicados, particularmente en casos de inviabilidad fetal o violación, que forman parte de las tres causales bajo las cuales el aborto es legal en Chile desde 2017.
Este tipo de regulaciones de «latido fetal obligatorio» cuenta con precedentes en el plano internacional, con normativas similares promovidas previamente en Hungría y en administraciones regionales de España. Respecto a la postura del poder ejecutivo chileno ante el debate legislativo, voceros del gobierno indicaron que se trata de una propuesta meramente parlamentaria y ajena a la agenda de la administración de Gabriel Boric, en tanto que la actual ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, no ha emitido pronunciamientos oficiales sobre el curso que tomará la iniciativa en las comisiones del Congreso.


