La Organización Mundial de la Salud confirmó el contagio de un ciudadano italiano que regresó de Senegal, activando protocolos de vigilancia ante el potencial impacto de este nuevo virus en la salud pública.
El paciente, un hombre adulto que no tuvo contacto directo con aves de corral o personas enfermas, presentó fiebre alta y tos persistente, lo que derivó en su hospitalización de emergencia tras su retorno de África. El análisis médico ratificó la presencia del subtipo A(H9N2), marcando el primer evento de este tipo notificado en la Región Europea. Aunque el organismo internacional evalúa el riesgo para la población general como bajo, la falta de antecedentes de exposición animal en el infectado mantiene a los especialistas en alerta para descartar posibles mecanismos de transmisión no identificados.
Ante el diagnóstico, las autoridades sanitarias de Italia implementaron medidas de monitoreo y control siguiendo el Reglamento Sanitario Internacional, el cual exige notificar cualquier infección humana por nuevos subtipos de influenza A. La OMS enfatizó que estos virus tienen un alto potencial de impacto sanitario, por lo que se recomienda a la población evitar entornos de riesgo como granjas o mercados de animales vivos. Asimismo, se instruyó a los trabajadores que manipulan aves el uso obligatorio de protección respiratoria y el refuerzo de prácticas de higiene de manos para prevenir la propagación.
Hasta el momento, no se han reportado contagios adicionales vinculados a este caso, pero la OMS continúa monitoreando la situación a nivel global este domingo 12 de abril de 2026. Los expertos subrayan que la vigilancia constante es la principal herramienta para contener cualquier amenaza viral que surja de la interacción entre animales y humanos en zonas endémicas.


