WASHINGTON.- Una fuerte advertencia ha sido lanzada desde Estados Unidos, donde el político Rubio ha calificado como ‘inaceptable’ el reciente intento de Irán por tomar el control del estratégico Estrecho de Ormuz. La tensión escala a raíz de la decisión del gobierno iraní de crear una nueva autoridad con el poder de aprobar o denegar el tránsito marítimo por esta vía, una de las más importantes del planeta.
La raíz de esta polémica se encuentra en una medida sin precedentes por parte de Teherán. El gobierno iraní ha establecido formalmente un nuevo organismo cuya única función será supervisar y autorizar el paso de todos los buques a través del Estrecho de Ormuz. En la práctica, esto le otorga a Irán el poder de actuar como un guardián unilateral, decidiendo quién puede y quién no puede utilizar esta ruta vital para el comercio global, lo que ha generado una inmediata reacción internacional.
La reacción no se hizo esperar. El senador Rubio fue contundente en su crítica, utilizando la palabra ‘inaceptable’ para describir la maniobra de Irán. Su declaración subraya la preocupación de que este movimiento no solo representa una amenaza a la libertad de navegación, un principio fundamental del derecho marítimo internacional, sino que también podría ser utilizado como una herramienta de presión geopolítica por parte del régimen de Teherán, afectando a decenas de naciones.
La importancia del Estrecho de Ormuz no puede ser subestimada. Se trata de un angosto paso marítimo que conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y, por extensión, con los océanos del mundo. Por sus aguas transita un porcentaje masivo del petróleo global, convirtiéndolo en una arteria económica indispensable. Cualquier interrupción o control estricto sobre este punto neurálgico tiene el potencial de disparar los precios de la energía y generar una crisis económica a escala global.
Tras las críticas de Rubio, la situación permanece en un estado de alerta. Gobiernos y mercados de todo el mundo monitorean de cerca las acciones de la nueva autoridad iraní y las posibles consecuencias de esta controvertida jugada. La comunidad internacional se mantiene a la expectativa de futuras declaraciones y posibles acciones diplomáticas para garantizar que el libre tránsito por el Estrecho de Ormuz no se vea comprometido por esta decisión unilateral.


